DETENGA SUS AFANES: ES NAVIDAD
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Este mensaje con el que cierro el año he decidido escribirlo desde un avión en el que regreso a casa. Los días van anunciando el  final de una etapa más en nuestra vida y veo venir por detrás de las nubes la época que para muchos suele ser propia para los afanes.
 
Ya en pocas horas veremos por las calles  las congestiones del tráfico, las aceras atascadas de personas que desfilan con paquetes en sus manos. Es una época en donde muchos planean con lujo de detalles los banquetes que prepararán la noche de navidad; otros mientras tanto estarán partiendo con sus maletas para disfrutar de las vacaciones de fin de año. Nada de esto está mal porque al final, celebrar la llegada a la meta merece llenar los espacios de gozo y agasajo.

Aún así, y mientras veo pasar en el horizonte las nubes que van quedando atrás, pienso que es necesario abrir un espacio para que podamos reflexionar sobre las cosas que han pasado en nuestra vida este año. La navidad deberá también ocupar un espacio en nuestro propio corazón para pensar, reinventar, perdonar, volver a creer y trazarnos sueños que inspiren el aliento y que permitan iluminar el ánimo del nuevo año que se anuncia por detrás de las montañas.

Es la navidad un momento para entender que la vida a veces nos pone a correr tan rápido que perdemos la oportunidad de ver las maravillas que tenemos. Por un instante en esta navidad, detenga sus afanes, domine sus anhelos de salir corriendo por las tiendas de la ciudad, y deje que un espíritu  nuevo, el espíritu de la navidad penetre en su corazón.

Disfrute del cielo azul que por estas noches aparece colmado de estrellas. Por un momento detenga sus afanes y vuelva con su mente a recordar los amigos de la infancia con quienes por estos días corría por las calles de su barrio. Deje que su corazón se salpique de los cantos en las novenas y de  los juguetes que lejos de la tecnología de hoy, nos hacían despertar antes de la media noche.

Camine despacio mirando como el mundo a su lado se agita mientras el espíritu de la navidad a usted le posee. Vuelva a tomar la mano de sus padres y agradezca con un beso en su frente cuánto amor ha recibido de ellos, y si ya no están a su lado, busque el banco de algún parque, siéntese y mire al cielo, porque en navidad ellos le estarán cuidando en la estrella más brillante que sus ojos estén viendo. Ha llegado la navidad; para muchos solo un sinónimo de fiestas, pitos, regalos y comida.

No sobra que usted deje un espacio en este época de afanes para volver sus ojos al cielo y si carreras, detenerse un momento y dejar que los cascabeles de la navidad vuelvan a sonar en lo más profundo de su corazón, porque la navidad representa el nacimiento de Dios en nuestra vida y el renacimiento de nosotros en el nuevo año.

Feliz navidad
 

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Hasta pronto,